¡ VIVA EL BURRO VELOZ !
CRÓNICAS ASNALES
BREVE CRÓNICA
Asistentes: Dimas, Nano, Vidal, Pedrín, Virgilio, Ángel el Peli, Fernando, Eulogio, Antonio, Rafa y Carlos (once en total).
Qué ha pasado:
Antes del desayuno, ha habido marcha nórdica, una ruta "aceitunera-hachacera" que ha dirigido el principal promotor del evento de hoy: Dimas. Se ha salido del punto de partida (el gimnasio) con retraso por dos incidentes sin importancia: Rafa se ha perdido por "culpa del GPS" y ha aparecido en Getafe, luego ha llegado bien; y, oh Dios, ¡Vidal se ha dormido! Pensemos que Nano ha venido después de trabajar toda la noche: ha empalmado lo laboral y lo deportivo-social con total elegancia. En fin, ambos han dicho: "Lo siento mucho, me he equivocado y no volverá a ocurrir". ¿A quién os está recordando la frase? Venga, no pasa nada, amigos, es Navidad y pelillos a la mar...
La ruta, de unos 11 km, ha sido preciosa por las Polvorancas, que están muy bonitas en este otoño tardío del que hemos disfrutado andando y conversando. El ritmo ha sido vivo, casi a 6 km/h. Nos quedamos con esta frase de Rafa en relación con el ejercicio de la abogacía y la jurisprudencia:
Al amigo, todo;
al enemigo, ni agua;
al enemigo, ni agua;
y al indiferente,
la legislación vigente.
la legislación vigente.
El desayuno ha sido esplendoroso, con esa mesa de once comensales en buena armonía y con excelente apetito. Dimas ha aportado lo más esencial: un aceite divino de su pueblo en dos modalidades, una más verde y otra más clara, pero a cual más maravillosa.
Café con leche y muchas bandejas de pan. Y venga de verter oro líquido en unos platos, y venga de mojar el personal, y venga de meter esas migas pringadas en el gañote, y venga de gozar como burros. Cuando el personal se ha hinchado de pan y aceite, han venido unos polvorones y unos copazos de licor: coñac, licor de hierbas y licores sin alcohol. ¡Y nos lo queríamos perder!
Y ha llegado el turno del cante. Rafa ha traído una zambomba enorme, lo más grande que hemos visto en zambombas en el Burro Veloz: como del tamaño de un niño de primera comunión. Dimas ha sacado la suya (me refiero a la zambomba) y unas panderetas. Y la guitarra ha empezado a ser rasgueada al son de Hacia Belén va una burra.
Ha sido especial la interpretación en honor a Tati, trabajadora del Yonomi, de Madrecita María del Carmen, de Manolo Escobar. Tati se ha emocionado mucho y se ha echado unas lágrimas. Se merecía este homenaje del Burro Veloz.
Y hemos ido alternando villancicos y coplas: Andaluces de Jaén, La Marimorena, el Porompompero, Campana sobre campana, Enamorao niña de ti, los Campanilleros, María la Portuguesa, Villancico a Capela (Antonio), los Peces en el Río, etc. En algún momento había que terminar y así ha sido, no porque el personal estuviera aburrido o cansado, sino porque, simplemente, todo llega a su fin. El himno del Burro Veloz, El burro de las monjitas, ha sido el colofón.
Dimas a lo largo del evento ha pedido varias veces, mientras brindábamos con los copones, tres vivas para el Burro Veloz:
¡Viva el Burro Veloz! ¡VIVA!
¡Viva el Burro Veloz! ¡VIVA!
¡Viva el Burro Veloz! ¡VIVA!
Con este buen rollo, el Burro Veloz desea de corazón a todos los presentes, a todos los ausentes y al mundo entero...
UNA FELIZ NAVIDAD
Y UN PRÓSPERO 2026